Para mantener una audición adecuada, es importante programar audiometrías o pruebas de audición periódicas. Una evaluación de audiometría es una prueba de audición indolora y no invasiva que mide la capacidad de una persona para escuchar diferentes sonidos, tonos o frecuencias.

Los pacientes que tienen un tumor en o alrededor del oído pueden someterse a pruebas de audiometría para determinar si se ha producido una pérdida auditiva o para controlar su audición antes y después de la cirugía.

Se realiza una prueba de audiometría para determinar qué tan bien puede oír. Esto se puede hacer como parte de un examen de rutina o en respuesta a una pérdida de audición notable. Las pruebas de audición audiométricas evalúan la capacidad del sistema auditivo de una persona. Permiten a los profesionales determinar el rango de audición del sujeto y su capacidad para percibir diferentes frecuencias en el espectro de audio o tonal.

Una prueba de audiometría de tonos puros mide el sonido más suave o menos audible que una persona puede escuchar. Durante la prueba, usará auriculares y escuchará una variedad de sonidos dirigidos a un oído a la vez. El volumen del sonido se mide en decibelios. El tono del sonido se mide en frecuencias. Los tonos graves varían de 50 a 60 Hz, los tonos agudos varían de 10,000 Hz o más. El rango de audición normal es 250-8,000 Hz a 25 dB o menos.

Después de la prueba, el especialista revisará sus resultados contigo. Dependiendo de qué tan bien escuche el volumen y el tono, el médico te informará sobre las medidas preventivas que debe tomar, como usar tapones para los oídos en caso de ruidos fuertes, o cualquier medida correctiva que pueda necesitar, como usar un audífono.

Llama a Dr. Roberto Mejía Pérez y conoce más sobre este tema tan importante para poder oír bien.